Las Flores
de Bach pueden ser tomadas sin ningún riesgo por personas
de cualquier edad, desde recién nacidos hasta ancianos. Son completamente
seguras, no tienen efectos colaterales, no generan adicción, ni
interfieren con remedios ni medicinas de ningún tipo.
Estos productos no son
sustitutos para el tratamiento médico dirigido a curar enfermedades
específicas. Para ello se debe consultar a un médico autorizado.
|